Cómo pulir un nombre, no un sonido: entrevista a Descartes a Kant

El próximo sábado 25 de noviembre, Descartes a Kant, presentará esta historia en un evento que ya dejó precedentes en el Teatro Degollado de Guadalajara, pero que por primera vez será visto en la CDMX en el Teatro de la Ciudad.

Es un show que contiene una puesta en escena que llevó mucho trabajo de por medio. Cambios de vestuario, proyecciones, una función dividida en tres actos, y mucha gente haciendo posible esta producción.

Una de las bandas de rock más propositivas y revolucionarias en la escena musical de México, presenta su más reciente producción: “Victims Of Love Propaganda”. Demasiado acá para ser mainstream, pero demasiado allá para ser under, esta agrupación originaria de Guadalajara, ha encontrado en su nicho un hueso difícil de roer, pero que con esta, su tercera entrega, están en la puerta de algo mayor.

“¿Cómo puedes prometerle a alguien estar para siempre, sólo y exclusivamente con esa persona sin importar que las personas cambiamos?”

Sandra Michel, líder de la banda, platicó con Ciudad Escondida, al respecto del tema central del disco, después de interrogar si Descartes a Kant había sido víctima del amor, o víctima de sus circunstancias musicales, a lo que respondió:

“…fue una convergencia de circunstancias. Como artista tienes esa posición de crear y expresarte e intentar otros lenguajes… fue a finales del 2014 que tuve una experiencia que fue un terremoto de emociones… más que una crítica, que al parecer si tiene ese ángulo, es darse cuenta que uno es víctima de la propaganda del amor, y todas esas expectativas que terminan asfixiando una relación… Es una introspección a saber qué es el amor realmente… Es un trabajo inconclusivo…”.

Conceptualizar la música: trabajo de pocos.

“…es un disco que habla y reflexiona un poco sobre las fases de una relación. Desde el estado lacerante, estar enamorado e incluso obsesionado, hasta la disipación de una relación que se va perdiendo en la cotidianeidad y cómo es muy difícil llegar al punto de reconocer que a veces las relaciones tienen,  al igual que todo, una vida útil y muchas veces no aferramos a seguir ahí, porque estamos apegados a todo… Falta mucha educación emocional”.

Se trató de un tema de marcó la vida de Sandra, y que a raíz de eso, quiso expresarse de nuevas formas en las que pudiera alcanzar cierto grado de conocimiento acerca de todas esas sensaciones y emociones que la tuvieron aislada durante una época específica, y que agradece, haya sido así, pues eso fue motivo suficiente para tener un material concreto en el cual pudiera trabajar sobre un concepto para el disco. Descartes a Kant, se estableció en la escena, gracias a que logró hacer lo que muy pocos: conceptualizar el arte de la banda.

¿Dónde inició el proceso creativo del disco y en qué resultó?

“Todo el disco lo grabé en maquetas encerrada en mi cuarto, en este proceso de cuarentenas y cuarentenas encerrada en casa, sin salir y vivir mi duelo y fue lo mejor que pude hacer. No pude ir con un psicólogo, pero leí mucho acerca del tema, y empecé a consumir arte, artículos, películas, performance y todo lo que me pudiera dar respuestas acerca del tema del amor, y empecé a convertir todas estas preguntas y respuestas en canciones…”.

 “…es un disco muy maduro, posiblemente el más maduro en la historia de la banda”.

Cuenta Sandra, al respecto de esta producción, pues para ellos, el tener dos discos anteriores a este, fue una etapa de aprendizaje y de síntesis musical, en la que el camino les dejó un amplio conocimiento sobre lo que significa tener una banda.  Y esa experiencia fue la que ayudó a que se lograra otro tipo de composiciones:

“A la hora de componer había reglas en mi cabeza… y al final mi cerebro ya lo registraba. Buscamos sonidos con más unidad, por ejemplo, en el aspecto guitarrístico este es el disco con más personalidad, con un sonido peculiar…”.

“Creo que estas etapas de composición son tan diferentes, es muy loco que todo sigue siendo parte de hacer música pero todas son experiencias completamente diferentes: las de componer, a hacer arreglos a ya grabar y estar en el estudio, a mezclar que es otro viaje, a masterizar

Sobre el arte:

“…Descartes se distingue mucho por sus mundos imaginarios que creamos, y este disco no fue la excepción. Tiene toda una estética que tiene esa remembranza de la posguerra y metáforas por el estilo…”.

Se tardaron, pero lograron unificar sus ideas. Desde la fotografías, hasta la gama de colores.

“…se buscaba que el booklet tuviera esa sensación de diario o bitácora personal. Mucho menos editorial y que se sintiera que alguien se sacó las tripas y vio y rayó y tachó y cambia de tamaño las palabras”.

Salirse de su zona de confort:

DAK, (como ahora abrevian sus seguidores), trabajó sus dos discos pasados en Intolerancia bajo el resguardo de su productor, amigo (y prácticamente séptimo integrante de la banda) Gerardo Rosado, sin embargo en esta ocasión, el grupo estaba a la caza de algo que los llevara a dar el siguiente paso. Esta ambición los llevo a buscar a Steve Albini, reconocido mundialmente por trabajar con agrupaciones como Nirvana, Pixies, The Breeders, Robert Plant, The Stooges, Mogwai, y un interminable etcétera:

“…decidimos buscarlo, (a Albini), para ver si le interesaba el proyecto y si había posibilidades de grabar en su estudio, le encantó y fue muy accesible… fue una experiencia “cambia vidas”, en el sentido de que nunca habíamos estado en un estudio de esa magnitud…”.

Este “ingeniero de audio”, usa este término porque su método es no intervenir en las decisiones de las agrupaciones ni que se vea reflejada su subjetividad en las producciones que lleva a cabo, por lo que deja que la propia banda tome sus decisiones y él sólo asesora la forma en que se debe de grabar.

Grabar con él, los llevó a una etapa de introspección musical, para la cual, la misma Sandra dice que antes no hubieran estado preparados. Este disco se grabó en 11 días, lo que los obligó a subir de nivel, para no tener que grabar tantas tomas, pues fue un disco que se grabó en análogo y evidentemente “la cinta cuesta”, además de los gastos de estar en Estados Unidos.

Una puerta que también abrió ventanas:

“Victims of Love Propaganda”, es el primer disco que Descartes edita en Estados Unidos, bajo el sello de Cleopatra Records, y esto fue algo que buscaban  desde hace tiempo, pues quieren afianzarse en una escena que es tan volátil como el dólar:

“…buscábamos trabajar en Estados Unidos más formalmente, porque hemos tenido un par de viajes o fechas allá, pero no todo mundo sabe que para poder lograr una gira allá se necesita que el disco esté editado allá… y ya teníamos años buscando que se hiciera… “.

Y la verdad es que han sido acogidos por el público internacional de buena manera, incluso con este disco se les comenzó a abrir un nuevo mundo:

“…el disco recibió muy buenas críticas por la prensa especializada allá en EUA, ahorita hay muchas notas de lo que este disco y lo están recibiendo de la mejor manera. Por eso queremos ir y empezar a ver qué pasa allá”.

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