Un niño vuelto cenizas

Las llamas del verano se aproximan. También conocidas como puerta de los dioses, muchos creen que se trata de la apertura a otra dimensión; otros consideran que su fuego comparte las experiencias del Sol, o simplemente el transcurso natural de la existencia. En esta ocasión, les traemos dos historias cuya temporalidad es precisamente el verano. Su mágico simbolismo es explotado en las tramas como aquella transición a la madurez, con todos sus retratos posibles, hasta los más peculiares. Nos trasladamos desde el pintoresco Portugal hasta un gris cielo islandés. Los paisajes son tan diferentes al igual que su manera de afrontar la realidad. Una rebosa de dulzura, a la otra le sobra amargura, pero ambas son una profunda inspección a la joven alma.

John From

Filme del 2015, es la más reciente cinta del portugués João Nicolau. Se trata de una película de ritmo tranquilo, encuadres estáticos y frontales que explotan el recurso de la imaginación, como si se tratase de una caja convertida en un castillo.

La historia transita en el departamento de Rita (Julia Palha) y sus alrededores. Este limitado espacio tiene una explosión de colores al ritmo de la música que, en conjunto con el maquillaje de Rita, nos traslada a Melanesia.

Las vacaciones de Rita están llenas de pereza. Sus pasatiempos son tomar el sol, tocar el organillo y parrandear de vez en vez con sus amigos. Al condominio ha llegado un nuevo inquilino: Filipe (Filipe Vargas) es un fotógrafo cuarentón, además de padre soltero. El nuevo amor de Rita se tornará totalmente irreal. Sus momentos son peculiares fabricaciones divertidas y dulces; mientras que sus deseos serán realidad en este pequeño mundo que ha creado.

Pasa de ser un relato cotidiano a un cuento onírico.

https://www.youtube.com/watch?v=rQRr7jqOq3A

 

Sparrows

Se trata del cuarto trabajo del director islandés Rúnar Rúnarsson. Es un frío y crudo, pero realista retrato del fin de la niñez. La fragilidad hará de nuestro protagonista una víctima de la desprotección, así como descubrirá el difícil camino a la autosuficiencia, totalmente enviciado por el ambiente y la falta de autocontrol.

Ari (Atli Óskar Fjalarsson) es enviado a los Flordos Occidentales. Su vida en Reikiavik al lado de su madre es parte del pasado: un hogar destruido fue la causa de su partida. Ahora tiene que regresar al lado de Gunnar (Ingvar Eggert Sigurðsson). Enfrenta la difícil integración a una vida ya olvidada, cono rostros a los cuales tiene que recordar y, al mismo tiempo, lidiar con el alcoholismo de su progenitor.

Es el regreso a una vida rural a la que ya no estaba acostumbrado. Los pequeños niños se han convertido en adolescentes de 16 años. Algunos trabajan, pero lo que predomina es el alcoholismo y los excesos. De la peor manera, Ari entenderá que hay caminos peligrosos que solo pocos, como su padre, deciden recorrer. Vidas destruidas, así como ilusiones rotas, serán parte del viaje.

https://www.youtube.com/watch?v=R9VjSqjlK5c

 

 

Aquí lo tienen. Dos mundos distintos, Portugal e Islandia. Dos historias opuestas. Una ambientación precisa para cada escenario. Las llamas del verano avivarán un nuevo ciclo: las cenizas de aquellos niños que anhelaban crecer.

Hasta la próxima.

Berenice, este artículo es para ti que apenas empiezas a caminar. Este camino será difícil de recorrer, aún así no te rindas que tus amigos jamás dejarán de apoyarte.

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