México vs Alemania: Fútbol vs Los mexicanos

“Las ilusiones duran hasta que se topan con la realidad. En el fútbol, ya lo sabemos, la realidad suele llamarse Alemania”

– Juan Villoro

El fútbol para los mexicanos no sólo implica una distracción de la rutina o un enajenamiento, también es un símbolo de la identidad de los ciudadanos. Así como un mal resultado puede generar violencia entre los hinchas de distintos equipos, también puede crear armonía y unidad cuando la Selección Mexicana juega; es que el fútbol no sólo sucede en las canchas, también en la mentalidad de sus aficionados.

El viernes 1 de diciembre de 2017, México se detuvo por unas horas para conocer nuestro destino en el próximo Mundial Rusia 2018.  El ánimo y las esperanzas con las que se sintonizaron los canales y las estaciones de radio que cubrían el sorteo, se vieron esfumadas, quebrantadas y aplastadas, en cuanto se dio a conocer el nombre del primer contrincante: Alemania. El tiro final que terminó por pisotear las cenizas de una ilusión que nació muerta, lo dieron Suecia y Corea del Sur. Una vez más, parece ser que la suerte nos ha dado la espalda y aventado con un pedo nuestra triste y cruel realidad: No estamos para jugar en las grandes ligas y mucho menos contra semejantes potencias del balompié. Parece ser que la oportunidad por respirar algo más que coraje y frustración en este país, no vendrá por parte de los pies de los atletas que nos representan.

Este mismo fin de semana vi la película de Señales, esa de Mel Gibson donde vienen los extraterrestres a envenenar con polvos cósmicos a los humanos y el hijo del protagonista tiene asma…bueno, el punto es que hay una parte donde Joaquin Phoenix le pregunta a Mel si él cree que lo que está sucediendo es una señal o un milagro, y no pude evitar hacer una pequeña comparación: Hay quienes creen que estamos malditos, que nuestro destino es siempre estar hasta los últimos lugares de las competencias y en los primeros de las listas negras (corrupción, violencia, obesidad), los pesimistas, los que no creen que en algún punto las cosas van a cambiar, los mismos que viven pensando que la suerte nunca ha estado de nuestro lado. Pero también están los que creen en los milagros, que piensan que ésta es una oportunidad para avanzar, para empezar a ser mejores, para esforzarnos y demostrarnos a nosotros mismos que sí se puede. Y están los últimos que piensan que el fútbol no debería ser un ápice en la mentalidad y el autoestima de los mexicanos, entonces les pregunto lo que Mel a Joaquin “¿En qué grupo estás tú? ¿Eres de los que ven señales, ven milagros o crees que la suerte de la gente es aleatoria?, o plantéatelo así: ¿Es posible que no existan las coincidencias?”.

Dicen que el fútbol es el deporte más hermoso del mundo. No comparto la idea, pero estoy convencido que es el deporte más influyente en el que el aficionado no sólo se emociona, también cree, pues durante 90 minutos, todo puede ser posible. No importa contra quién sea, igual los bares estarán llenos, las oficinas vacías y los corazones latiendo con una esperanza de vida, pues ya lo dijo Eduardo Galeano en El fin del Partido: “Por más que los tecnócratas lo programen hasta el mínimo detalle, por mucho que los poderosos lo manipulen, el fútbol continua queriendo ser el arte de lo imprevisto; donde menos se espera, salta lo imposible”.

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