El mensaje enviado a los extraterrestres

El ser humano siempre ha tenido la necesidad de saber qué hay después de la muerte, saber si existe Dios, pero también se ha preguntado si hay alguien más allá afuera. Durante esta búsqueda, enviamos un mensaje que al espacio por respuestas.

1974 fue uno de los años más importantes para la ciencia, la astrología y para algunos que creen en la ufología. En dicho año se remodeló el radiotelescopio de Arecibo; en conmemoración, los científicos Carl Sagan y Frank Drake, entre otros, diseñaron un mensaje que fuese universal para cualquier persona que lo tuviese en sus manos. El mensaje contenía la siguiente imagen.

Quizá la figura no te diga mucho; a decir verdad, lo más seguro es que no te diga nada. Sin embargo, eso que estás viendo es una descripción muy detallada de nosotros, de algunas cosas que no creerás.

Empecemos por la primera línea. Aunque no lo creas, esa es nuestra numeración universal; es decir, del 0 al 9 en lenguaje binario. La segunda línea, la que parece un triángulo, en realidad representan: hidrógeno (H), carbono (C), nitrógeno (N), oxígeno (O) y fósforo (P), respectivamente. Estos son los componentes del ADN. La siguiente línea representa los nucleótidos que conforman nuestro ADN; esas figuras que ves a los lados entre una línea vertical representan nuestra doble hélice de ADN.

En la siguiente línea se muestra la representación del ser humano. A su izquierda representa la altura estándar (1764 mm) y a su derecha se representa la población mundial codificada en 32 bits de información. En ese entonces la población mundial era de 4 292 853 750 habitantes.

Un poco más abajo se encuentra nuestro sistema solar. Esas líneas verdes verticales, acompañadas por unos puntos, son los planetas. Si te das cuenta hay un punto más arriba de los demás, ese representa el planeta tierra.

En la última parte del mensaje, esa M con una parábola, es una representación del radiotelescopio de Arecibo con su diámetro: 2430 multiplicado con la longitud de onda da como resultado 306,18 m.

El mensaje tenía una longitud de 1679 bits y fue enviado en la dirección del cúmulo de estrellas (Cúmulo Globular) llamado M13. Este objeto celeste, situado en la dirección de la constelación de Hércules, a una distancia de unos 25 000 años luz está formado por unas 400 000 estrellas. Eso quiere decir que el mensaje llegaría en unos 25,000 años y otros 25 mil en regresar. Sin embargo, la respuesta no tardó 50 mil años en llegar. Averigua cuánto tiempo tardó en la siguiente parte de este texto.

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