Más allá del escándalo: acosos en Hollywood

La industria del cine hollywoodense  se ha visto desenmascarada, luego de darse a conocer acosos y violaciones que protagonizaron algunos actores y directores (Harvey Weinstein, Kevin Spacey, Brett Ratner, Ed Westwick y Johnny Deep).

No se nos hacía raro que éstas cosas pasaran en Hollywood, y lo que alarmó a muchos, no fueron los acosos en sí (lamentablemente), sino quienes estaban involucrados en las demandas.

Y es que, por mucho que nos guste cómo dirigen o actúan, el acoso y la violación son delitos graves a los que no podemos restarle importancia, al etiquetarlos como “escándalo”. Afortunadamente ha habido algunas repercusiones en la carrera de estos sujetos; por ejemplo, a Kevin Spacey, le fue cancelado el contrato que tenía con la compañía Netflix; por otro lado, Brett Ratner tuvo que abandonar la producción del rodaje de “Wonder Woman 2”, luego de que la protagonista, Gal Gadot, anunciara su retiro del film si Ratner continuaba en el set, debido al acoso verbal y sus comentarios homofóbicos expuestos hace unas semanas, por Ellen Page.

Pero no sólo ha habido reclamos por parte de gente de la industria, sino de los mismos fans de algunas cintas, como lo es Animales fantásticos 2, cuyos fans dijeron que boicotearían la entrega el próximo año si Johnny Deep aparece en la película. Esto no se debe precisamente a los escándalos —éstos sí que lo fueron— durante la presentación de «Asesinato en el Orient Express», en dónde el actor lucía evidentemente ebrio. No, no fue por esto que los fans se han indignado tanto, sino por el acoso hacia su ex pareja Amber Heard.

Este tipo de reacciones han tenido cabida en EE.UU., pero ¿y México «apa’»? Lamentablemente las denuncias por acoso en el medio televisivo y cinematográfico en México, no han visto la luz en su mayoría, y las pocas que lo han logrado, han sido ridiculizadas o minimizadas tanto por los medios como por el público a un “no fue así como pasó”, o bien, “si no le gusta ¿por qué está ahí?”

Tenemos por un lado el caso de Tania Reza y el acoso por parte de su  ex compañero de trabajo Enrique Tovar,  en 2015, cuando éste le tocó un pecho y al ser expuesto, sólo se limitó a decir que su compañera esta “hormonal” (sí, es neta) y que él no había realizado tal acción. Más tarde dieron un mensaje de que todo había sido una actuación, sin embargo todo quedó medio turbio, sin una aclaración verídica de los hechos.

También, los casos que señaló  Kate del Castillo en el documental de Netflix, «Cuando conocí a ‘El Chapo’», en donde nos habla de la forma en que son tratadas algunas de las actrices, cual si fueran el plato fuerte para los inversionistas de grupo Televisa.

La respuesta de los medios es supuestamente neutral, aunque con la clara visión de no morder la mano que da de comer; pero no es así la respuesta del público, quienes en redes sociales tachan de vulgares, fáciles, mentirosas y demás, no sólo a las protagonistas de éstos casos, sino en general a casi cualquier mujer que se atreve a denunciar. Lo peor es que es algo a lo que se enfrentan miles de mujeres en ésta ciudad, y bueno, en el mundo.

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