La felicidad no se persigue

No es que me haya cansado de quejarme del mundo en general, a decir verdad, no concibo mi vida sin quejas.

Vivir enojado es parte de mi forma de ser y siendo sinceros no es algo con lo que tenga que luchar todos los días, al final uno se acostumbra; son los que viven y conviven diario conmigo los que tienen que lidiar con mi mal humor, y tampoco es algo que me afecte en lo absoluto. Tengo algo que se llama Neurosis-fóbica, al parecer por predisposición genética, y como les dije, no es un problema que me quite el sueño. Dentro de mi enojo por el mundo, soy un hombre feliz de vivir en este asqueroso planeta.

Lo que pasa es que anoche me dormí pensando en las cosas que tengo que hacer porque las quiero hacer, y que lo poco o mucho que he logrado (según se vea) tiene que ver con el hecho de que me quejo tanto de todo. Estoy tan inconforme con la manera cómo se dan las cosas que quiero cambiarlas siempre y hacerlas a mi modo. Odio con furia infinita que me digan que no se puede o que es estúpido o difícil o imposible. Las cosas que para las mentes limpias y cuerdas les resultaron inimaginables las llamaron imposibles cuando a un loco se le ocurrió. Y así pasa siempre, llegas con una idea y te dicen que está cabrón, que no lo vas a lograr, en mi caso me dijeron: “Y por qué le tienes tanta fe a tu revista. No es nada nuevo y ESTÁ CABRÓN que se venda” Obviamente me enojé, pues cómo chingados no le voy a tener fe a lo que quiero, a mis sueños, a mi cerebro. Pero lo que más me encabronó en el momento fue saber que nadie, NADIE en este mundo te va a decir que lo puedes hacer, que vas a lograrlo. Habrá quien te aplauda, quien te diga que le eches ganas “pero con cuidado”, con su respectiva suspicacia; en ese momento necesitas exactamente lo contrario, que te griten que la vas a romper, que te rompas la madre si eso es lo que quieres, que no descanses hasta lograrlo, que te valga un kilo de pepino si fallas, que te aferres hasta lograrlo. No se trata de perseguir tu felicidad y no descansar hasta encontrarla. Si de por sí saber lo que uno quiere es complicado, ahora que te digan que lo que quieres es imposible…Te estaría mintiendo si te dijera de qué se trata, pero te prometo que la felicidad no se persigue. Y lo peor es que te lo llegas a creer, terminas creyendo que imaginar no solamente es loco, también es malo, que realmente está cabrón, que ser feliz es un acto heroico, y ahí es donde termina por joderse todo. ¿A poco no eso es suficiente para vivir encabronado?

Mejor me detengo aquí, antes de que me digan Toño Esquinca región cuatro. Sólo quería contarles que últimamente la vida me ha tratado mejor que siempre, y es que me di cuenta que no se puede respirar, tocar y ver las cosas por los ojos de las personas que te las cuentan. Ve y descúbrelo tú mismo, o mejor aún, créalo de acuerdo a tu conveniencia. Uno está capacitado para hacer el universo a su antojo, para moldearlo como se te dé la gana y que huela, se vea y se sienta como se quiera. Es tan complejo y al mismo tiempo tan superficial que no logro entenderlo del todo, por lo tanto no voy a perder mi tiempo ni voy a hacerles perder el suyo tratando de explicarlo; solo basta con que sepan que lo sé, y el hecho de que yo lo sepa es suficiente para que ustedes comiencen a creer que así es.

Esto te puede interesar

Deja un comentario