Cuando NO te quieres casar con el amor de tu vida

Por: Fernando Nadales Rojas.

Llevo ya siete años de relación y creo he encontrado a la persona con quien quiero pasar el resto de mi vida. A lo largo de nuestra relación hemos pasado un sinfín de cosas pues ¡llevamos siente años siendo bonitos y… engordando!

Y no ha faltado quien diga «Fer ¿cómo lo logran?» y es que creo que, hasta la fecha, vivimos el mito de amor de las películas hollywoodenses, y los grandes prejuicios de cómo debe ser una relación en general.

Quizá haya más parejas (jóvenes) en este aprieto, escuchando una y otra vez la presión que ejerce la gente sobre ellos, por eso decidí poner estos pequeños consejos para diferentes escenarios que se van a encontrar:

1.– «¿Pa’ cuándo la boda?»; ¿ya llevan mucho, ¿no?»

“Entre broma y broma, la verdad se asoma”, cuentan las malas lenguas; y es que cuando estás en una relación formal, los interrogatorios de la gente suelen ser más como ganchos al hígado, haciendo surgir momentos incómodos, pues tú ni habías pensado que era tanto tiempo y tus planes sólo se reducían a un fin de semana fuera de la ciudad para mantener la chispa (“you know what it means”).

 Entonces piensas de dónde sacarás dinero para la boda, luna de miel, el depa y para mantener a los 20 perritos que quieren adoptar. Relájense tantito. Es verdad que te puedes sentir hasta asfixiado y no querer hablar tanto del futuro para que no vengan esas presiones; pero lo más recomendable es hablar con tu pareja de lo que ambos quieren a corto, mediano y largo plazo, así como exponer sus temores sobre no estar listos para dar ese paso, pues considero que la presión al respecto hace que hagamos las cosas tan improvisadamente que pueden salir muy mal.

2.- “El amor no es como lo filman”. Hollywood vs. El amor en la vida cotidiana.

En las películas se ve la idea de amor como algo puro, como si simplemente conquistando al chico o la chica en cuestión, todo fuera mágicamente solucionado; sin problemas de agenda, dinero, trabajo, distancia, etcétera.

Lo cierto es que el amor suele ser confundido con el enamoramiento, o sea, el equivalente a lo que llamamos la luna de miel, esa parte maravillosa en la que todo es cursi y el romanticismo está a flor de piel. Sin embargo, sólo es una etapa de la relación y en ocasiones, luego de un tiempo, vienen las preguntas de si esto es amor; ¿hacia dónde vamos?; o bien, piensas si es más costumbre que nada, pues leíste artículos que dicen que el amor sólo dura unos cuantos años o meses (dependiendo la fuente).

La verdad es que el amor sólo se siente como un estado de ánimo que viene y va, siendo activado por recuerdos, canciones, frases, besos, abrazos, caricias y demás; pero no es una constante como respirar, por ejemplo. El problema es que nos acostumbramos sólo a ver la parte bonita del amor en las películas y no nos detenemos a pensar que eso es ficción, porque añoramos sentirnos así constantemente.

3.- «¿Y los hijos? Ahora la parejita, ¿no?»

La vida no es una lista que debes cumplir de inicio a fin y menos apresuradamente. Si has logrado llegar al punto en que vives con tu pareja, felicidades, pero no intentes hacer las cosas al ritmo que los demás exigen sólo porque a ellos les exigieron y así, como un círculo vicioso.

Muchas veces parece que el siguiente paso es formar una familia, pero podrías por ejemplo considerar la idea de conocer otro país, otro continente, cenas en diferentes lugares, o un sinfín de cosas que puedes disfrutar en pareja, antes de tener un integrante más en su morada. Olvídate de la presión social —no intentes llenar las expectativas de los demás; la gente nunca va a estar conforme—, y decidan si es el momento adecuado y si ambos quieren, pues está claro que es una cuestión que debe tratarse en pareja, evitando malos entendidos.

4.- ¡Qué cursis!

Sin importar cuánto tiempo lleven habrá un momento para cursilerías, dependiendo el carácter de cada quién será él, ella, o ambos. Y puede que sea durante toda la relación, así que acostúmbrense.

En algún momento quizá te de pena comportarte de cierta forma con tu pareja porque no te has acostumbrado al trato meloso, pero no hay nada más bonito que dejarse llevar y aceptar que ésta es la forma en que te están demostrando su afecto, por ende, también esperan que correspondas con algo más allá que un «yo también».

Si aún no has llegado a este punto, o te empieza a exasperar, no te preocupes, conforme pasa el tiempo te vas acostumbrando a dar y recibir amor de forma melosa, sin importar el qué dirán. Y lo digo mientras envío gifs de dinosaurios amorosos a mi novia.

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