Asesinos seriales en CDMX Parte 2

Continuando con la segunda parte de los asesinos seriales de la ciudad de México, me gustaría que te pusieras a pensar en que sólo vas a conocer los que ya son capturados, imagina los que nos falta por conocer.

Iniciemos con la señora Juana Barranza Samperio. Empezó su despiadada carrera en los años 90´s, pero entre los años 2003 y 2006, se le culpa de 16 homicidios de ancianas. Es la famosa Mata Abuelitas. Su método de operación era ser contratada por pacientes que necesitaban ser cuidados, ser asistidas o ser atendidos las 24 horas y darles sus medicamentos a diferentes horas. Cuando ella creía conveniente, atacaba despiadadamente estrangulando a las ancianas para después despojarlas de sus cosas de valor. Algunos testimonios afirman que cambiaba su apariencia con pelucas. Gracias a papá diosito, esta despiadada mujer fue capturada en 2006, sentenciada a 759 años. Eso quiere decir que nunca jamás volverá a salir. Si te lo preguntas, también gracias a tus impuestos y a los míos la seguimos manteniendo hasta que se muera, porque es obvio que no vivirá más de 759 años, ¿verdad?

Nuestro siguiente ángel del señor es Raúl Marroquín Reyes, mejor conocido como el famoso Sádico Mata Gays. Su modus operandi era ir a bares concurridos por homosexuales, enamorarlos para después secuestrarlos y asesinarlos de una manera tan despiadada que es mejor omitir por este medio. Se contabilizan 4 asesinatos, los cuales guardaba en maletas. Dichas maletas eran distribuidas en diferentes puntos de la ciudad, principalmente en los pasos a desnivel de la calzada de Tlalpan. Él aseguraba que le hacía un bien a la sociedad al matar gays, pues decía que lo hacía para que no se malearan los infantes.

Nuestro último asesino conocido hasta el momento es César Armando Librado, alias El coqueto. Este chiquitín es culpado de, por lo menos, 6 homicidios y un intento de violación. Este guapo era conductor de una micro de la ruta 2, la cual iniciaba en el metro Chapultepec y concluía en Valle Dorado. Su modus operandi era manejar a altas horas de la noche, aprovechaba la madrugada para violar y asesinar a chicas entre 17 y 34 años de edad. Su maniobra era decir que su chatarra se había descompuesto, bajar a todos los pasajeros, excepto a su víctima seleccionada ofreciéndole un servicio directo a su casa, un “micruber”, para posteriormente perpetrar el asesinato. En 2012, este rompecorazones fue sentenciado a 240 años de prisión por homicidio y violación; a este miserable también hay que mantenerlo hasta que se muera.

Amigos, estos textos son para que nos demos cuenta de las personas con las que llegamos a coincidir en la vida. Cuídense, pásenla bien y no hay que confiarse mucho. Mantengan la mente abierta, pero no tan abierta porque se nos puede caer el cerebro.

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